Julián Infante

Julián Infante (1957-2000).
Procedencia: Madrid.
Grupos: Tequila, Pistones, Academia, Los Rodríguez.

Julián Infante, guitarrista de Tequila y Los Rodríguez, y lo más parecido a un Keith Richards en versión hispana, murió el 4 de diciembre de 2000 en una clínica madrileña, víctima del virus del sida. La noticia, que tardó unos días en trascender, se suma a la estela siniestra que acompaña el recuerdo de Tequila : también el sida se llevó, en junio de 1994, al que fuera batería del grupo, Manolo Iglesias.

Julián Infante tenía 43 años y planeaba su primer disco en solitario tras el final de Los Rodríguez, en 1996. El guitarrista, que tenía dos hijos y un nieto, no había logrado impulsar una carrera personal como las que han desarrollado excompañeros de grupo como Andrés Calamaro y Ariel Rot. Por ello, su figura se verá siempre asociada al esplendor de Tequila, 20 años atrás, y a una segunda juventud de la que disfrutó en los 90 con Los Rodríguez.

Madrileño y fan empedernido de los Rolling Stones (su disco favorito era Some girls; su canción, Before they make me run, un corte cantado por Keith Richards), Infante ejerció de rockero pura sangre en Tequila; un grupo muy popular gracias a discos como 'Rock & Roll' (1979) y 'Viva Tequila' (1980). Aupado por las fans, el quinteto hispanoargentino tardó en ganarse el crédito en las filas del rock.

Respeto tardío. El reconocimiento unánime no llegó hasta los 90, cuando Infante volvió a la primera división escénica con Los Rodríguez y éxitos como 'Sin documentos'. En 1996, artistas como Joaquín Sabina, Pedro Guerra, Mikel Erentxun, La Unión y Revólver revisaron clásicos de Tequila como Rock'n'roll en la plaza del pueblo, 'Salta!' y 'Dime que me quieres' en el disco de homenaje 'Mucho Tequila!'.

Pistones, Academia Parabuten, Desperados y Glutamato Ye-ye fueron algunos grupos que contaron con la colaboración de Infante.

Actualmente, sólo dos ex-Tequila siguen en el mundo de la música : Ariel Rot (que trabaja en solitario) y Alejo Stivel, convertido en productor todoterreno (de Sabina a La Oreja de Van Gogh, pasando por Carlos Nuñez y M-Clan). El quinto exmiembro, Felipe Lipe, tiró la toalla tras pasar por Raf & Co y El Refugio.

Mauricio Aznar

Mauricio Aznar (1964-2000)
Procedencia: Zaragoza.
Grupos: Golden Zippers, Más Birras.

El que fuera líder de los Golden Zippers, de Mas Birras y, en los últimos años, de Almagato, fue encontrado sin vida en su casa de la calle Francisco Pizarro, el 2 de Octubre de 2000. Estaba casado y tenía 36 años, un pasado musical brillante y un futuro repleto de proyectos en los que estaba especialmente ilusionado.

Hasta el último momento, el artista había estado trabajando intensamente en la preparación de su próximo CD, un libro-disco que iba a comenzar a grabar el próximo 23 de octubre en Zaragoza. Se iba a titular «Almagato en Buenos Aires» y en él iba a poder reflejar la que había sido, en los últimos años, su gran pasión: las raíces argentinas de la chacarera, concretamente en la zona de Santiago del Estero.

Hasta allí había viajado en algunas ocasiones acompañado por su compañero de grupo, Jaime González, y allí habían establecido estrecha amistad con la familia Caravajal, representantes de la pureza de este sonido tradicional. Con los Caravajal, venidos expresamente desde Argentina, iba a realizar un concierto el próximo día 12 en plena plaza del Pilar y, luego, grabar ese disco soñado.

Justo un dia después de su desaparición estaba prevista la presentación de otro libro-disco en el que participó Aznar, «Una ciudad para la Paz», una colaboración que ahora se transforma en recuerdo póstumo. Su amigo Gabriel Sopeña le pidió que hiciera la parte de guitarra en una chacarera compuesta sobre un poema de Vázquez Montalbán. La voz de Mauricio Aznar se oye también recitando uno de los versos incluidos en el disco.

Uno de sus amigos, Gabriel Sopeña –con el que compuso el mítico tema «Apuesta por el rock'n'roll» en el año 1986– estaba absolutamente conmocionado por la noticia. Precisamente esta canción se había convertido en una de las piezas centrales de los conciertos de otro cantante zaragozano, Enrique Bunbury, quien la ha paseado por escenarios de España y Latinoamérica citando siempre el nombre de Mauricio al presentarla.

Bunbury recordó en el momento de su triste fallecimiento «lo grande que era, su humor, su valía artística pero, sobre todo, valía personal». Para el antiguo líder de Héroes, «Mauricio era uno de los talentos más válidos de Aragón. Quizá nunca fue justamente valorado, porque también sus propios vaivenes le hicieron menos comercial. Pero "Voces de tango" y "Apuesta por el rock'n'roll" son dos auténticos clásicos de la música aragonesa».

Compañeros en su etapa de Mas Birras, como Miguel Mata, no podían creerse lo sucedido. «Lo conozco desde su época de los Golden Zippers y luego, fundamos Mas Birras. No tengo palabras, no termino de creer lo que ha pasado. Su propia madre nos ha avisado esta mañana». Se da la dramática circunstancia de que hace apenas quince días había fallecido uno de los hermanos de Mauricio, Pedro.

Muchos de los amigos y compañeros del cantante y compositor fallecido coinciden en destacar su desapego por el éxito, por las cifras de ventas y por todo lo que rodea al mundo del espectáculo. «Comercialmente ha sido siempre un desastre pero, musicalmente, era un genio», recordaba Miguel Mata.

Precisamente, en estos momentos se estaba también hablando de la edición de una antología de Mas Birras en la que Aznar estaba entusiasmado. Entre los máximos impulsores de esa edición figura Luis Linacero, que hace ya veinte años grabó en su antiguo sello, Cara 2, el primer single de Golden Zippers. «Mauricio –recordaba Linacero– era la personificación del espíritu del rock and roll: rebelde, inconformista, romántico. No buscaba resultados económicos, sólo hacer la música que le gustaba. Le voy a echar de menos».

Otros compañeros de Mauricio Aznar también lo recordaron con cariño, como Santi, de Niños del Brasil: «Me he quedado alucinado. Somos de la misma edad, nos conocemos desde hace veinte años. Aunque no teníamos mucho contacto, sí que le apreciaba y respetaba. Hace poco le vi, como siempre, con su bicicleta por la calle».

Así, desafiando al tráfico, siendo no sólo músico y poeta, sino también ecologista militante, queda también en la memoria de Mariano Chueca, líder de Distrito 14: «Sus canciones me llegan al alma. Era mi preferido de entre los músicos de Zaragoza por su coherencia y su valentía».

Chueca, emocionado, se remontó al año 1982, a la primera ocasión en que compartió escenario con Mauricio Aznar. «Desde entonces somos amigos, siempre le he admirado. Su música debe ser escuchada, respetada y puesta en el lugar que le corresponde. Se pierde un genio que nunca se hizo famoso». El Ayuntamiento de Zaragoza público un comunicado expresando su dolor por la pérdida de Mauricio Aznar y anunciando la celebración de un homenaje que tendrá lugar el próximo día 13 de octubre.

El escritor Javier Barreiro siempre mantuvo una gran amistad con Mauricio Aznar, de quien dice «tenía una inteligencia natural tremenda que combinaba con una gran ingenuidad. Era un personaje de una pureza natural impresionante». Días antes de su desaparición, Mauricio Aznar entregó a Barreiro un librito manuscrito con algunos poemas. «Los quería presentar a algún concurso y quería saber qué me parecían. Y son, verdaderamente, estupendos».

Tan estupendos como los versos de esa canción que compuso con su amigo Gabriel: «Larguémonos, aún existe el mar. No hay amanecer en esta ciudad. No sé si nací para correr, pero quizá sí que nací para apostar... Ya no puedo darte el corazón. Perdí mi apuesta con el rock'n roll».

[heraldo.es]

Carmen Santonja

Carmen Santonja (1934-2000).
Procedencia: Madrid.
Grupos: Vainica Doble.

Vainica Doble pierde una voz y Gloria van Aerssen se queda sola. Su hermana de sangre, Carmen Santonja, fallecía el 23 de julio, víctima del cáncer en Madrid, arropada por el calor de su familia y amigos, que al fin y al cabo lo que más le importaba. Vivía retirada en la intimidad de la vida, porque era una mujer de esencias, colores y detalles, que, sin quererlo, se había convertido en espejo humano y sonoro de varias generaciones de españoles. La pareja no sólo revolucionó el pop de los 70 y 80, sino que su fondo humano le sacó los colores y le abrió una herida que ya se ha cerrado.

Vainica Doble nunca comulgó con los credos oficiales y paseaba la etiqueta de grupo de culto que la prensa valiente le había colocado por sus canciones domésticas y mundanas, siempre adelantadas a su tiempo. Hace poco más de dos años, el dúo recuperó notoriedad gracias a un nuevo disco, Carbono 14, y un cancionero antológico, Coser y cantar. Llevaban retiradas de la primera línea de fuego musical desde 1984, y Carmen, entonces, confesó en voz alta que prefería seguir en el anonimato. Pero aquello parecía imposible, dado que álbumes como el homónimo Heliotropo o Taquicardia y sintonías de televisión como Con las manos en la masa, ya formaban parte del paisaje de nuestros hogares. El año pasado, un puñado de artistas se reunía para rendir homenaje a estas dos mujeres avanzadas a iniciativa de Paco Clavel, su mayor admirador, quien ayer decía estar desolado. Según Clavel, a pesar de su enfermedad, «estaba muy ilusionada con un nuevo disco y hacía proyectos». La pareja se ha roto para siempre, pero de nuevo el reconocimiento se antoja necesario. Y mañana también.

[Pablo Sanz]